Tengo un corazón que late y que llora, que se entrega sin medidas sin importar las condiciones, guardando sonrisitas para repartirlas sin miedo a lo largo del camino.
Tengo un corazón dulce y sensible, que siente como ninguno y que lucha por los sueños de almas inocentes y que a pesar de todo nunca detiene ese vuelo para cumplir todas sus fantasías.
Tengo un corazón soñador e inocente, que se entrega a los brazos de la fantasía, viajando a cada instante a los sueños de la irrealidad.
Tengo un corazón travieso y juguetón que juega cada noche con los suspiros de la luna, escondiéndose cada amanecer de los primeros rayos del sol.
Tengo un corazón o quizás tenga dos, porque como yo quiero no nace solo de un corazón.
miércoles, 19 de agosto de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)



























No hay comentarios:
Publicar un comentario